La alta traición a España de Pedro Sánchez que no puede salir impune.

SANCHEZ-ESTELADA-670x335

Excepto los socialistas afines al sanchismo, los separatistas, la extrema izquierda de Podemos y las excrecencias de la política actual española; todos coinciden en llamar traidor al presidente del Gobierno español.

Y es que Pedro Sánchez, con el único objetivo de salvar su Gobierno y salvarse él, se ha rendido a los golpistas catalanes cediendo poco a poco en todos y cada uno de los 21 puntos exigidos por los golpistas, a los que el “transparente” Sánchez siempre se ha negado a revelar.

Así el Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez ha aceptado una petición más de esta hoja de ruta golpista que hasta ahora había rechazado, la figura de un “relator”, una persona “neutral” que “coordine” la mesa de partidos que se quiere constituir para hablar del futuro de Cataluña. Un “facilitador”, como le llaman desde la Moncloa, pero que en realidad se trata simple y llanamente de un mediador.

De esta forma, con la aceptación de una mediación, el Gobierno español reconoce explícitamente que hay un conflicto entre dos países, España y Cataluña, lo que se convierte de facto en un reconocimiento de Cataluña, al que trata y negocia de igual a igual, como hacen dos países soberanos que mantienen un conflicto.

No hay lugar a dudas de que con esta decisión Pedro Sánchez reniega, ya sea con acción u omisión, de un compromiso de lealtad con la España que preside, y eso no es otra cosa que traición a la Patria, a la Constitución y a las leyes que deben regir a todos los españoles.

Porque el delito de traición, para el Derecho de España, es una categoría que engloba los delitos de inducción a la guerra, favorecimiento del enemigo, espionaje y declaración de guerra o firma de paz en contra de lo dispuesto en la Constitución española de 1978.

Delito de traición que recogen los Art. 581-585 de nuestro Código Pena y que aglutinan todo tipo de delitos que de algún modo afectan a la soberanía y con ello a la independencia del Estado y a su necesaria defensa frente a las agresiones de otros Estados, pero al mismo tiempo afectan también a la paz entre los mismos, un bien jurídico en que no está interesado solamente el Estado mismo, sino también la comunidad internacional.

Basta una simple lectura de la hoja de ruta que exigen los golpistas catalanes al presidente Sánchez, para darse cuenta de que quien acceda a estas exigencias está traicionando a España:

  1. No se puede gobernar contra Cataluña.
  2. Hay que reconocer y hacer efectivo el derecho de autodeterminación del pueblo de Cataluña.
  3. Es necesaria una mediación internacional que tiene que facilitar una negociación en igualdad.
  4. La soberanía de las instituciones catalanas tiene que ser respetada y no amenazarla con la aplicación del artículo 155.
  5. Se tienen que investigar los abusos policiales y económicos ejercidos contra el pueblo de Cataluña.
  6. La vía judicial tiene que quedar atrás.
  7. Hay que impulsar un compromiso por la ética política.
  8. Se tiene que garantizar la separación de poderes.
  9. Es imprescindible poner fin a la limitación de derechos fundamentales.
  10. El retroceso de la calidad democrática de España se tiene que revertir.
  11. Hay que frenar el deterioro de la imagen de España en el mundo.
  12. Se tiene que poner fin a la complicidad de cuerpos policiales y aparato judicial con la ultraderecha.
  13. Hay que garantizar la independencia judicial.
  14. Es necesario asegurar el respeto a los Derechos Humanos.
  15. La sombra y la influencia de la cultura franquista pervive y es incompatible con la plenitud democrática de España.
  16. La indolencia con el fascismo, la impunidad con las actitudes fascistas tiene relación directa con la impunidad de los crímenes del franquismo.
  17. Se tienen que aislar y denunciar los grupos neofascistas.
  18. Es incompatible con la democracia la existencia de privilegios derivados del franquismo.
  19. Hay que emprender un proceso explícito de desfranquización y de un debate sobre la monarquía.
  20. La nulidad de los juicios franquistas es un paso imprescindible de memoria histórica.
  21. Se tiene que hacer efectiva una política de fosas comunes.

Se convierte así Pedro Sánchez en el conde don Julián del Siglo XXI, aquél que por rencor al rey don Rodrigo le traicionó permitiendo la invasión musulmana de la Península Ibérica, acabando así con el reino visigodo, pero que en esta ocasión no debe quedar impune y debe convocar elecciones cuanto antes para que los españoles decidamos sobre España y afronte sus responsabilidades ante la justicia.

F. Trillo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s